DOMINA Y ESCLAVA
Eran las 22,
acaba de llegar, le ordenan que se ponga su uniforme.
El mismo consta
de medios bucaneros sostenidos por portaligas que penden del corcet que deja su
sexo y sus pechos al descubierto. Un collar con una llave que servirá para
abrir las esposas que seguramente le colocaran. Bien maquillada, perfumada y
con tacos bien altos. También un diminuto delantal blanco con volados y
breteles con un prolijo monio en su columna.
En ese cuarto casi despojado, pero mullidamente moqueteado y con paredes bien acolchadas hay algunos sofás, cojines y puff.. También hay un jarrón y un gran ramo de rosas de cabo largo sobre una mesa, que esperan ser acomodados.
Al ingresar con
su atuendo de mucama, se le indica que ubique las flores. Comienza a hacerlo,
mientras la señora de la casa, con baby doll y bata transparente negra se tira
sobre una cheslón y mojando un dedo comienza a masturbarse el clítoris.
Cuando faltan
dos o tres rosas por colocar, la señora se incorpora toma una rosa desde la
flor, empuja a su servidora sobre un puff, quedando esta acostada boca abajo
sobre el mismo y sus nalgas al descubierto, las que comienzan a ser laceradas
por las espinas del cabo de la flor.
No hay quejidos,
ni reclamos, solo obediencia…la da vuelta le apoya el cabo en la boca. Su
servidora abre apenas los labios y lo sostiene .No la mira, sabe que no debe. Le
tapa la nariz y la obliga entonces a abrir grande la boca, el cabo queda acomodado
en las comisuras y la cabeza recta sostenida en la nada. Esta postura es necesaria
para recibir la lluvia dorada de su ama que se la hará caer muy lentamente, lo
más lento que pueda. Ella sabe que no debe tragarlo, sino será castigada. Igual
siente que le aprestan con fuerza el cuello, que le falta el aire, hasta la
orina salta de su boca cae sobre su propia cara, la que está recibiendo una
dosis potente de cachetadas..La rosa ha caído de su boca.
Del cuello es arrastrada
hasta ponerla boca abajo sobre las faldas de su ama. Su cuerpo es acomodado con
tranquilidad, se le da un pequeño almohadón del tamaño de una fruta para morder
que al hacerlo suelta un gusto nauseabundo que revuelve su estomago. Su ama acomoda
a sus costados una fusta, un gato, un chispero, una enorme vela redonda con un
encendedor, unas flores que se prenden con pequeños broches, una varilla de
unos 3ml por 30cm casi y algún objeto mas.
Baja el tono de
la luz y da comienzo a una serie de nalgadas con sus palmas, de abajo hacia
arriba, de afuera hacia adentro. La esclava solo muerde el cojín, por momentos
golpea en el piso con sus manos pero recibe nalgadas más fuertes. Solo cuando se
entrega a los deseos de su señora acabara la disciplina.
Luego toma la varilla,
la embadurna con crema y comienza a penetrarle el ano, cuando los 30 cm han
entrado, la para frente a ella, le toma los pezones los
hace oscilar con fuerza sostenidos con sus dedos que ofician de pinzas. La pone
de perfil y con la fusta castiga de a uno en uno hasta ver que están bien irritados,
que será el momento de colocar las flores sostenidas con los mini broches , luego
da comienzo el hostigamiento con la fusta
en el resto de la varilla que asoma de la cola. Cada fustazo repercute en todo
el vientre y en todo su sexo, tiene un sentido hacerlo, que tenga un orgasmo. Pega
con insistencia hasta que logra que eyacule en sumiso silencio.
Quita la vara de
a poco, juega, no la quita del todo, la vuelve a entrar y así un rato hasta que
la deja sola parada, para que la despida por las suyas. Hecho esto, debe
tomarla con su boca del piso y llevarla donde le indique.
De regreso, la
acuestan en el piso boca arriba y chupa por un rato los tacos de su señora.
Más tarde
sentirá la suela del zapato aplastando su clítoris, una y otra vez, fregando,
pisando, hinchándolo hasta ver la expresión de su cara mostrando un éxtasis por
haber acabado. El zapato va a la boca y debe limpiar sus suelas. Nuevamente
recibirá los tacos, esta vez juntos pues su dueña se ha sentado en una silla frente
y sobre ella.
En un rato la
traerá hacia sí del cabello y quedara sentada con el pecho sobre la silla y su
boca en la vagina de su domina. Chupara hasta lograrle dos o tres orgasmos
aunque se le acalambre su lengua.
De golpe queda
al descubierto sobre el piso con brazos y piernas extendidas; entre las tinieblas
ve con temor que trae el chispero, sabe
que se lo pondrá en su vagina o en su ano, y empieza a temblar, pero no, se lo
apoya en el clítoris y le da tantos disparos hasta que nuevamente logra provocarle
otro orgasmo. Pero esta vez en medio de llantos y suplicas. Para someterla
definitivamente apoya su zapato en su nariz parada atrás suyo, y comienza a
jugar con sus pezones y la descarga eléctrica que produce sobre las flores que
tienen unos alambres muy finitos pero permiten llegar el shok eléctrico a sus
pezones.
La gira boca abajo,
le abre las piernas y brazos y comenzara a hacerla saltar como una rana por
todo el cuarto. La estearina de la vela caerá muy lentamente y por mucho tiempo
desparramando mucho calor y ardor por su columna, su coxis, los costados de su
busto, su cuello, sus axilas, y el tajo que tiembla entre sus piernas….tiene
prohibido darse vuelta solo puede escapar en cuatro patas. Su cuerpo tiembla
desde hace un buen rato de pavura. Se orina encima.
Para quitarle la
cera seca, el gato (vara con un puñado de tiras de cueros engarzadas a un mango)
hará su trabajo prolijamente por todo el cuerpo, primero acostada y luego
colgada cabeza abajo desde un tensor que cuelga del techo enganchada por un par
de esposas en sus tobillos.
Todo su cuerpo
quedo flagelado y obviamente excesivamente dolorido. Pero ya al volante de su
carro, dejando detrás el encuentro, sabe que en su cuenta bancaria titilan
15000 dólares .. Cuando estos se acaben volverá
a ofrecer sus servicios!! Aunque ya hay que pensar en guardar, cumple 46 años
en diez días….su intención es dejar de trabajar a los 50 años, quizá con
pequeñas tareas bien pagas, pueda juntar buenos ahorros. Comprar un estudio más
grande y sacar un buen seguro de salud.


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