AMIGAS DE LA NIÑEZ
Hacia veinte
años que no se veían. Ya tenían más de cuarenta. Se cruzaron de casualidad en
el shopping cargadas de bolsas. Vivían solas y cerca sin saberlo.
Una soltera la
otra divorciada. Estaban muy bonitas, la vida y la genética (o la cirugía) habían
sido muy generosas con ambas. Una con rubia y lacia cabellera, la otra morocha
y pelo corto pero muy elegante. Las dos olían a perfumes caros.
Tomaron café, uno,
dos, tres, no paraban de hablar y contarse cosas. Ya habían pasado cuatro horas
y ninguna de la dos tenía ni apuro, ni compromiso. Vamos a comer algo? dijo la
rubia -me muero de hambre-, y si compramos algo y vamos a casa? dijo la
morocha, tengo un espumante helado que pide que lo descorchen..jajaja!!
Compraron comida
hindú, a las dos les gustaba esa onda.
Llegaron, eran a
cuatro cuadras de su piso. El 5to. A olía
a canela. Era enorme, ni bien abrió apareció chupito, un gato negro precioso y
muy educado. El piso estaba muy bien decorado, muchos sofás, cheslón, reposeras
colgadas, y mucho almohadón por todos lados. Graduó la luz.
Pusieron las
bolsas sobre una cheslón y la comida en la cocina. La abrazo y la llevo a
recorrer el departamento. Su cuarto impecable todo blanco; un enorme somier cubierto
por un edredón, al lado el vestidor y el baño en suite. Lindero otro baño con yacusi
y en un rincón un pequeño sauna. El baño del cuarto tenía una gran bañadera y al
correr la mampara de vidrio dejaba ver las paredes de espejo. Cuarto para
huésped, muy bien decorado en color te con leche..Una cocina más que
completa todo era acero inoxidable y
blanco .Todo moqueteado color beige y en la cocina y baños unas cerámicas
enormes.. En el gran living de forma oval (unas repisas en los vértices de las
paredes le daba esa forma). Un gran balcón corrido con protección, la puerta
abierta un poquitín para que chupito pudiera salir y entrar con comodidad…
En una mesa baja
rodeada de almohadones pusieron unas copas, unos tenedores y sonó el descorche
del espumante. Brindaron por el encuentro con mucho afecto, se abrazaron por rato.
Cenaron, siguieron hablando, eran más de media noche, la rubia dijo – huy que
tarde, me voy-
Espera que te
muestro las fotos del viaje, traigo la tablet y ya!
Mientras abre
esta, que no la vamos a dejar renga en la heladera…y se escucho el destape de otro espumante. Bajo el aire, y
abrió el balcón, venia un vientito suave, lindo..
Vieron fotos de
mucho tiempo atrás donde estaban juntas, de los viajes de ella siempre rodeada
de grupos o de mujeres.
Le llamo la
atención, pero no quiso ser indiscreta. Le pidió pasar al baño, y al salir dijo:
bueno ahora si me voy mañana tengo un pilón de cosas – Mañana es hoy y hoy es
domingo y ninguna de las dos trabajamos- le tomo la mano y le dijo mira acá: es
en la India, no parezco una hindú? Y se reían las dos abrazadas.
No se dio cuenta
de nada, pero de pronto su morocha amiga la estaba besando y rociándole la cara
no sabía con que perfume súper agradable que la dejo flotando.
Sentía que la
desnudaban y se seguía riendo. Sintió que la acostaban sobre los almohadones y
la comenzaban a acariciar, a besar. Era tan dulce la sensación que el placer
que recibía no lo había experimentado nunca.
Me encanta tu
cuerpo y lo quiero para mi le susurraban al oído y ella se seguía riendo, se
incorporo, lleno la copa y se la bebió de golpe. Se volvió a acostar. Volvió a
sentir las caricias y los labios de su amiga y flotaba, flotaba. Cuando la
besaba en la boca, era tan dulce, era un dulce durazno reventón.
Un dedo se poso
en sus pezones, uno por vez, pero casi sin tocarla, era un solo dedo que los
acariciaba .Así logro que los pezones de la rubia se eyectaran. Los dedos llegaron
a su sexo, pero de igual modo, solo la yema de un dedo apenas la tocaba. Tendida
en la alfombra con los ojos cerrados, sentía que sus labios vaginales latían apenas los rozaba y comenzó
a gemir sin darse cuenta..
Le beso, sorbió,
mordió los pezones. Bajo hasta la unión entre su torso y sus piernas, pasaba la
lengua por ellas, primero una, luego la otra, y veía como chorreaba esa vagina
depilada.
Se dio cuenta
que su amiga era demasiado pasiva, no pedía, no intentaba tocarla, solo se
dejaba hacer. Justo lo que más la excitaba!
Tomo un par de
esposas cubiertas con marabú rosa y en un segundo le puso una en la muñeca y
otra al tobillo inverso.
Quedo inclinada,
encorvada, le dio de beber otra copa, y volvió a rociarle la cara con el spray.
Comenzó a chuparle los pezones hasta el grito ahogado de dolor, le puso broches,
pincho el centro de sus pezones con un mondadientes. En ningún momento su amiga
se reveló! Le dio un cachetazo y le pregunto por qué se dejaba torturar? -Porque
soy sumisa en el sexo- contesto! Me enseño a serlo mi ex, primero no me gustaba,
pero fue llevándome a fuerza de castigos, y aprendí! Y hago todo lo que me
piden, todo, no me resisto a nada. Aprendí a ser obediente, y me gusta, pero
solo en el sexo. Y tu eres tan dulce y tan torturadora, que me llevas al límite
de mi goce..Hago lo que vos me pidas, ahora y las veces que me convides estar
contigo, donde sea, a la hora que lo pidas. A los hombres no les gustan las
mujeres sumisas, dicen que somos un cuerpo muerto en la cama, que no sabemos
hacerlos gozar y yo no puedo explicarles, porque no entenderían. Pero vos sabes
lo que haces y me haces tronar por dentro, por eso me dejo y me voy a dejar!
Pero el límite es el dolor, ESO NOO! Lo dijo muy segura!
La morocha le
saco las esposas, la paro, aumento la luz del balcón y salieron, la puso contra
la enrejado de seguridad y por detrás una yema en su vulva que
movía suavemente pero intensamente, hasta que GRITO! y chorreo, el dedo se mojo,
se lo hizo limpiar con su boca. La acostó en el piso boca arriba, y se sentó en
su boca, empezó a sentir una lengua suave tranquila que le dedicaba todo el
tiempo. Le producía orgasmos múltiples y se tomaba uno a uno sus jugos, pero no
dejaba de pasar su lengua por su vagina, su clítoris, sus labios, y al pasar
por su vejiga la hizo orinarse dos veces. No tuvo problemas en beberle su pis
de a poco.
La quiso probar.
Se levanto y la rubia siguió acostada con los ojos cerrados, bajo la luz .Trajo
unos granos chiquitos, comenzó a rodear su pelvis, puso algunos en el piso
entre sus piernas, otros en el borde de su vagina y alrededor de sus pezones y
en cada comisura de la boca. Tomo a chupito y se lo puso entre las piernas. No
se movió, el gato mordisqueaba su cuerpo para tomar los granos de comida. Metió
su lengua en la vagina para retirar los del borde, y luego la empezó a chupar
con una lengua chiquita pero llena de espinillas, se metía en su cueva y lamia
sus costados. Estuvo un rato largo, y la rubia mujer jadeaba, acababa, empezaba
de nuevo, jadeaba, no se movía el gato la chupaba sin lastimarla, le pasaba la
lengua por toda su entrepierna de la pelvis hasta su cola, metiendo el mariz
entre el piso y su carne , para llegar a oler y chupar su ano..Camino por su
vientre y se dedico a tomar la teta de su mama
rodeada de granitos . El tiempo
pasaba y su morocha amiga, se volvió a sentar en su boca. Ella chupaba y a ella
la chupaban también pero no una persona UN GATO estaba siendo víctima de
zoofilia, y no le molestaba.Era increible como había adiestrado a su gato, que
era enorme por ser gato, después me dijo que entre los granitos había algunos con cocaína que era lo que
buscaba..
Ya clareaba, le
sirvió el resto de la botella, lo bebió de golpe y en el último sorbo un bravo
cachetazo le dio vuelta la cara en el aire por haberse dejado chupar por un
gato. Sintió que del cachetazo la habían puesto boca abajo y un vibrador chiquito,
se incorporaba en su ano. La sentó, le puso detrás las manos, le abrió las
piernas, y sintió que otro consolador la penetraba y quedo abrazada a su amiga
que recibía el otro extremo del consolador , ambas copulaban. Nunca lo había
hecho, era extraño, no sabía como lo había hecho pero ella la cogía a su amiga
de ojos expresivos y a su vez su amiga la cogía a ella. Era un placer
inesperado. el vibrador cuyo control remoto manejaba la morocha, le latía cada
vez más fuerte en su cola, y sus nalgas saltaban y ambas gritaban, gemían, se
besaban, se mordisqueaban sus grandes pechos. Tan grandes que le agarro uno fuertemente,
le bajo la cabeza y se lo hizo chupar, nunca se había chupado su propias tetas,
y le gustaba, la calentaba.
Las piernas
entrelazadas, se resbalaban en el piso del balcón en medio de tantos orgasmos
juntos…Por un momento le tiro del clítoris y le dijo que acabara sola,
chupándose sus propios pechos. Ella se los ponía entre los dientes, y la iba
guiando, hasta que le decía que le dolía, entonces le cambiaba por el otro.. El
agotamiento no pudo evitar que tuviera un pequeño espasmo.
Ya era de día,
su morocha amiga quitaba el consolador de sus cuerpos, y le pedía que expulsara
el vibrador que era una bola de acero quirúrgico. La beso suavemente y la hizo
poner de pie, la llevo al baño del yacusi que estaba a punto (tiene timer, le
dijo) entraron las dos, jugaron hasta que los ojos se les cerraban. Al salir se
secaron una a la otra, como si fueran bebes. Cayo exhausta la tapo con su
edredón en su cama inmensa. -Ya vengo voy a hacer un te, jengibre o coca?- Coca
respondió- , cuando la morocha volvió , su rubia amiga , vecina y ahora amante,
dormía confiada, plácida.
Oscureció el
cuarto, se acostó a su lado, y así amanecieron a las 6 PM. Esa noche tampoco la
paso en su casa. Ambas llamaron a sus secretarias y avisaron que suspendieran
sus agendas del día lunes, que estaban afiebradas...y era cierto, los cuatro
pezones que ardían erectos daban prueba de eso.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home