solosysolas

Tuesday, January 02, 2018

AMIGAS DE LA NIÑEZ




Hacia veinte años que no se veían. Ya tenían más de cuarenta. Se cruzaron de casualidad en el shopping cargadas de bolsas. Vivían solas y cerca sin saberlo.

Una soltera la otra divorciada. Estaban muy bonitas, la vida y la genética (o la cirugía) habían sido muy generosas con ambas. Una con rubia y lacia cabellera, la otra morocha y pelo corto pero muy elegante. Las dos olían a perfumes caros.

Tomaron café, uno, dos, tres, no paraban de hablar y contarse cosas. Ya habían pasado cuatro horas y ninguna de la dos tenía ni apuro, ni compromiso. Vamos a comer algo? dijo la rubia -me muero de hambre-, y si compramos algo y vamos a casa? dijo la morocha, tengo un espumante helado que pide que lo descorchen..jajaja!!

Compraron comida hindú, a las dos les gustaba esa onda.

Llegaron, eran a cuatro cuadras de su piso.  El 5to. A olía a canela. Era enorme, ni bien abrió apareció chupito, un gato negro precioso y muy educado. El piso estaba muy bien decorado, muchos sofás, cheslón, reposeras colgadas, y mucho almohadón por todos lados. Graduó la luz.

Pusieron las bolsas sobre una cheslón y la comida en la cocina. La abrazo y la llevo a recorrer el departamento. Su cuarto impecable todo blanco; un enorme somier cubierto por un edredón, al lado el vestidor y el baño en suite. Lindero otro baño con yacusi y en un rincón un pequeño sauna. El baño del cuarto tenía una gran bañadera y al correr la mampara de vidrio dejaba ver las paredes de espejo. Cuarto para huésped, muy bien decorado en color te con leche..Una cocina más que completa  todo era acero inoxidable y blanco .Todo moqueteado color beige y en la cocina y baños unas cerámicas enormes.. En el gran living de forma oval (unas repisas en los vértices de las paredes le daba esa forma). Un gran balcón corrido con protección, la puerta abierta un poquitín para que chupito pudiera salir y entrar con comodidad…

En una mesa baja rodeada de almohadones pusieron unas copas, unos tenedores y sonó el descorche del espumante. Brindaron por el encuentro con mucho afecto, se abrazaron por rato. Cenaron, siguieron hablando, eran más de media noche, la rubia dijo – huy que tarde, me voy-

Espera que te muestro las fotos del viaje, traigo la tablet y ya!

Mientras abre esta, que no la vamos a dejar renga en la heladera…y se escucho el  destape de otro espumante. Bajo el aire, y abrió el balcón, venia un vientito suave, lindo..

Vieron fotos de mucho tiempo atrás donde estaban juntas, de los viajes de ella siempre rodeada de grupos o de mujeres.

Le llamo la atención, pero no quiso ser indiscreta. Le pidió pasar al baño, y al salir dijo: bueno ahora si me voy mañana tengo un pilón de cosas – Mañana es hoy y hoy es domingo y ninguna de las dos trabajamos- le tomo la mano y le dijo mira acá: es en la India, no parezco una hindú? Y se reían las dos abrazadas.

No se dio cuenta de nada, pero de pronto su morocha amiga la estaba besando y rociándole la cara no sabía con que perfume súper agradable que la dejo flotando.

Sentía que la desnudaban y se seguía riendo. Sintió que la acostaban sobre los almohadones y la comenzaban a acariciar, a besar. Era tan dulce la sensación que el placer que recibía no lo había experimentado nunca.

Me encanta tu cuerpo y lo quiero para mi le susurraban al oído y ella se seguía riendo, se incorporo, lleno la copa y se la bebió de golpe. Se volvió a acostar. Volvió a sentir las caricias y los labios de su amiga y flotaba, flotaba. Cuando la besaba en la boca, era tan dulce, era un dulce durazno reventón.

Un dedo se poso en sus pezones, uno por vez, pero casi sin tocarla, era un solo dedo que los acariciaba .Así logro que los pezones de la rubia se eyectaran. Los dedos llegaron a su sexo, pero de igual modo, solo la yema de un dedo apenas la tocaba. Tendida en la alfombra con los ojos cerrados, sentía  que sus  labios vaginales latían apenas los rozaba y comenzó a gemir sin darse cuenta..

Le beso, sorbió, mordió los pezones. Bajo hasta la unión entre su torso y sus piernas, pasaba la lengua por ellas, primero una, luego la otra, y veía como chorreaba esa vagina depilada.

Se dio cuenta que su amiga era demasiado pasiva, no pedía, no intentaba tocarla, solo se dejaba hacer. Justo lo que más la excitaba!

Tomo un par de esposas cubiertas con marabú rosa y en un segundo le puso una en la muñeca y otra al tobillo inverso.

Quedo inclinada, encorvada, le dio de beber otra copa, y volvió a rociarle la cara con el spray. Comenzó a chuparle los pezones hasta el grito ahogado de dolor, le puso broches, pincho el centro de sus pezones con un mondadientes. En ningún momento su amiga se reveló! Le dio un cachetazo y le pregunto por qué se dejaba torturar? -Porque soy sumisa en el sexo- contesto! Me enseño a serlo mi ex, primero no me gustaba, pero fue llevándome a fuerza de castigos, y aprendí! Y hago todo lo que me piden, todo, no me resisto a nada. Aprendí a ser obediente, y me gusta, pero solo en el sexo. Y tu eres tan dulce y tan torturadora, que me llevas al límite de mi goce..Hago lo que vos me pidas, ahora y las veces que me convides estar contigo, donde sea, a la hora que lo pidas. A los hombres no les gustan las mujeres sumisas, dicen que somos un cuerpo muerto en la cama, que no sabemos hacerlos gozar y yo no puedo explicarles, porque no entenderían. Pero vos sabes lo que haces y me haces tronar por dentro, por eso me dejo y me voy a dejar! Pero el límite es el dolor, ESO NOO! Lo dijo muy segura!

La morocha le saco las esposas, la paro, aumento la luz del balcón y salieron, la puso contra la enrejado de seguridad y por detrás una yema en su vulva  que movía suavemente pero intensamente, hasta que GRITO! y chorreo, el dedo se mojo, se lo hizo limpiar con su boca. La acostó en el piso boca arriba, y se sentó en su boca, empezó a sentir una lengua suave tranquila que le dedicaba todo el tiempo. Le producía orgasmos múltiples y se tomaba uno a uno sus jugos, pero no dejaba de pasar su lengua por su vagina, su clítoris, sus labios, y al pasar por su vejiga la hizo orinarse dos veces. No tuvo problemas en beberle su pis de a poco.

La quiso probar. Se levanto y la rubia siguió acostada con los ojos cerrados, bajo la luz .Trajo unos granos chiquitos, comenzó a rodear su pelvis, puso algunos en el piso entre sus piernas, otros en el borde de su vagina y alrededor de sus pezones y en cada comisura de la boca. Tomo a chupito y se lo puso entre las piernas. No se movió, el gato mordisqueaba su cuerpo para tomar los granos de comida.   Metió su lengua en la vagina para retirar los del borde, y luego la empezó a chupar con una lengua chiquita pero llena de espinillas, se metía en su cueva y lamia sus costados. Estuvo un rato largo, y la rubia mujer jadeaba, acababa, empezaba de nuevo, jadeaba, no se movía el gato la chupaba sin lastimarla, le pasaba la lengua por toda su entrepierna de la pelvis hasta su cola, metiendo el mariz entre el piso y su carne , para llegar a oler y chupar su ano..Camino por su vientre y se dedico a tomar la teta de su mama  rodeada de granitos .  El tiempo pasaba y su morocha amiga, se volvió a sentar en su boca. Ella chupaba y a ella la chupaban también pero no una persona UN GATO estaba siendo víctima de zoofilia, y no le molestaba.Era increible como había adiestrado a su gato, que era enorme por ser gato, después me dijo que entre los granitos  había algunos con cocaína que era lo que buscaba..

Ya clareaba, le sirvió el resto de la botella, lo bebió de golpe y en el último sorbo un bravo cachetazo le dio vuelta la cara en el aire por haberse dejado chupar por un gato. Sintió que del cachetazo la habían puesto boca abajo y un vibrador chiquito, se incorporaba en su ano. La sentó, le puso detrás las manos, le abrió las piernas, y sintió que otro consolador la penetraba y quedo abrazada a su amiga que recibía el otro extremo del consolador , ambas copulaban. Nunca lo había hecho, era extraño, no sabía como lo había hecho pero ella la cogía a su amiga de ojos expresivos y a su vez su amiga la cogía a ella. Era un placer inesperado. el vibrador cuyo control remoto manejaba la morocha, le latía cada vez más fuerte en su cola, y sus nalgas saltaban y ambas gritaban, gemían, se besaban, se mordisqueaban sus grandes pechos. Tan grandes que le agarro uno fuertemente, le bajo la cabeza y se lo hizo chupar, nunca se había chupado su propias tetas, y le gustaba, la calentaba.

Las piernas entrelazadas, se resbalaban en el piso del balcón en medio de tantos orgasmos juntos…Por un momento le tiro del clítoris y le dijo que acabara sola, chupándose sus propios pechos. Ella se los ponía entre los dientes, y la iba guiando, hasta que le decía que le dolía, entonces le cambiaba por el otro.. El agotamiento no pudo evitar que tuviera un pequeño espasmo.

Ya era de día, su morocha amiga quitaba el consolador de sus cuerpos, y le pedía que expulsara el vibrador que era una bola de acero quirúrgico. La beso suavemente y la hizo poner de pie, la llevo al baño del yacusi que estaba a punto (tiene timer, le dijo) entraron las dos, jugaron hasta que los ojos se les cerraban. Al salir se secaron una a la otra, como si fueran bebes. Cayo exhausta la tapo con su edredón en su cama inmensa. -Ya vengo voy a hacer un te, jengibre o coca?- Coca respondió- , cuando la morocha volvió , su rubia amiga , vecina y ahora amante, dormía confiada, plácida.

Oscureció el cuarto, se acostó a su lado, y así amanecieron a las 6 PM. Esa noche tampoco la paso en su casa. Ambas llamaron a sus secretarias y avisaron que suspendieran sus agendas del día lunes, que estaban afiebradas...y era cierto, los cuatro pezones que ardían erectos daban prueba de eso.

Entre las cuatro  piernas dormía chupito..

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